Bar Txalupa
Fermín Calbetón 3 (Donostia - San Sebastian)
Teléfono: 943 429875
Especialidad en comida casera
Paella Txitxarro al horno
Ensalada Mixta Bacalao a la Vizcaína
Pimientos rellenos de bacalao Chipirones en su tinta
Menestra de verduras Lasaña de Carne
Pasta a la Carbonara Escalope con patatas
Alubias Rojas con chorizo Albóndigas Caseras
Pollo asado con patatas
Postres variados
Bebida incluida: Agua, vino, gaseosa
El café no está incluido en el precio del menú.
Para los que desconocen que es un "pintxo", Jose, un amigo mío de Vallecas una vez los definió a la perfección: "Son como las "tapas" que te ponen en Madrid, pero pagando". Esto es verdad hasta cierto punto, los "pintxos", al fin y al cabo es una forma muy elaborada de ofrecer pequeños bocados de gastronomía: son como mini degustaciones, y muchos somos los que de vez en cuando nos vamos de "pintxos" o disfrutamos de las semanas de pintxos, pero de pintxos hablaremos en otra ocasión.
Bueno, directos al hoyo, preguntamos por la sala del restaurante y el camarero muy atento nos indicó que éste estaba en la planta inferior. En lo primero que reparé es en la decoración de estilo rústico, y también que pese a que había fumadores, la extracción funcionaba de forma sobresaliente dado que en ningún momento me molestó el humo de ninguno de los comensales, de modo que con un salón-comedor cálido, bien decorado y confortable, todo estaba bien encaminado.
Una de las camareras nos indicó la mesa en la que nos podíamos sentar y estuvimos esperando, eso sí, a ser atendidos. Tras unos minutos, no muchos pero si los suficientes como para que nos inquietáramos, nos tomaron nota, y tanto Esther como yo nos decantamos por los mismos platos, de primero Ensalada Mixta, y como ración Txitxarro al horno con sus patatitas panaderas.
Tras hacer nuestra comanda, eché un vistazo y observé la buena pinta que tenían las Alubias Rojas que le sirvieron a un cliente sentado a nuestra izquierda, pues bien, no fue lo único que me llamó la atención de esas alubias, ese aroma... uf, casi me arrepiento de mi elección, pero no. Al final me resistí a la tentación y nos sirvieron la ensalada. Un plato más que generoso de ensalada con su lechuga, tomate, cebolla, huevo, atún, y hasta brotes de soja, un detalle que me llamó la atención además de que ya viniera compuesta desde la cocina, eso sí muy bien compuesta, con su toque justo de sal aceite y vinagre. Dí buena cuenta de mi ensalada, y del final de la de Esther también, se dejó un poquito, para ella la cantidad resultó más que generosa.
Al acabar el primer plato y con el tiempo exacto para digerir, nos presentaron la ración. Menudo txitxarro!!!, eso sí que fue un gol y no el mítico de Maradona en el mundial del 86 contra Inglaterra. Perfectamente cocinado y acompañado por unas patatas panaderas, el plato a duras penas podía con esa gran vianda. Con ese sabor que da un sofrito tipo, aceite ajo, perejil y vinagre o chardonnay (creo yo). Nos fue imposible acabar la ración aunque no quedo gran cosa en el plato.
Mientras esperábamos a que nos tomaran nota de los postres, la curiosidad pudo conmigo y me dedique a otear el horizonte descubriendo una copa de arroz con leche que más que una copa, parecía un copón, pero tras leernos la deliciosa lista de postres optamos por una mousse de chocolate y otra de turrón. Delicioso es poco para describir el sabor de estos postres que decidimos compartir. Sabiendo que el de chocolate negro iba a dar a nuestras papilas gustativas tal meneo que sería imposible apreciar el sabor del turrón, decidimos dejarlo para el final. Esto fue una gran decisión y totalmente acertada. La mousse de turrón estaba realmente buena: miel y almendras en sabor y olor, fundidas en una textura de mousse cremosa y esponjosa al mismo tiempo, que al recordarlo aún hoy se me hace la boca agua. Y para concluir esa bomba de sabor, que cumplió con las expectativas, fue meterse una cucharadita en la boca y quedar totalmente paralizado del sabor de este postre. Imposible acabar esta comida de forma mejor. Tanto es así, que pedimos la cuenta y pagamos con tarjeta, yéndonos a continuación a pasear por la playa, descalzos, para bajar la comida mientras la brisa marina y el oleaje ponian un broche perfecto a nuestra escapadita a Donosti.
Valoración
Localización 8,5 (Donosti es una ciudad de ensueño, el estar en sotano y no tener vistas baja nota)
Decoración 7 (Rústica, acogedora y cálida, pero sin ambición)
Servicio 7,5 (Demasiada espera y falta de uniformidad, pero correcta y amable)
Cantidad 8 (No quedarte con hambre es importante, pero pasarse de comida no es la solución)
Calidad-precio 9 (Sin duda el punto fuerte, cantidad, calidad y precio económico)
Media 8 Notable alto, creo que es justo recomendar el sitio y el paseo por la playa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario